Ellos agarran las motos y, peor aún, las reconocen; reconocen sus sonidos aun en las noches que llueve, y pueden darte muchos datos sobre sus dueños, datos que tú siempre has desconocido y, claro, no sabrías ni por dónde empezar; tú ni siquiera sabes quien tiene moto en este pueblo. Esa es su habilidad, su secreto; porque no todos los secretos llevan a cuevas y a antiguos artilugios; ellos pueden demostrártelo. Ten cuidado de no sentarte en la roca equivocada, quizás entonces te observen y tú empieces a pensar que ellos saben algo que tú no; la roca puede no ser la más cómoda, o puede ser la más fácil de vigilar, de tenerte controlada y urdir maldades sobre tu pequeña personita. Lo que digo es que tengas cuidado con los pueblos, los jóvenes se esconden en lugares húmedos y en realidad no sabes lo que hacen, por eso el peligro. Yo he estado allí y he asentido ante sus afirmaciones que ahora nos dan escalofríos; y sí, sus palabras están vacías, pero el poder no reside en las palabras sino en el conocimiento del terreno. Sólo ellos saben si ese perro es peligroso; o si están bromeando, sólo ellos lo saben.
miércoles 1 de febrero de 2012
martes 27 de septiembre de 2011
23.12.09.
Los turistas son vagabundos; no saben donde miran; no hay estómago suficiente para digerir tanta belleza. Corta a alguien por la mitad y será diferente; no hay suficientes turistas en el mundo para apreciar la belleza de esta única cosa. La ternura empezó en las vacas, en su idioma; ahora la cara está ensayada, no puedes borrarlo; no funciona así. Acarreas las bolsas del supermercado con una ropa que no te favorece; o el silencio en los matrimonios, emplea demasiado tiempo en hacer algo muy simple; justifica la simpleza. No quiero engañarte; no tengo ninguna prueba de que los ancianos tengan frío. Aunque tu casa esté lejos de la maquinaria o escribir sea un acto de dependencia. Lo bonito sólo funciona en los demás, todo es tan bonito que resulta nauseabundo. Ella espera a alguien pero no se siente cómoda esperando; parece que hay insectos que defecan en sus ojos. La bicicleta se mantiene recta, las calles oscuras sin vagabundos. Se lo pasan bien; quiero decir nunca se han besado; nunca se besarán mientras las cosas vayan bien. Ellos llevan aquí mucho tiempo; más o menos todo el tiempo. Los amigos no existen, los labios ensucian la báscula. Todo lo demás es mediocre o automático.
jueves 12 de mayo de 2011
Intruso.
No hay en el mundo quién no pertenezca a su viaje; no hay quien no se detenga y observe con terror la habitación de sus hijos. La imágen de sus pies el movimiento en la maleza, los cordones desabrochados anunciando la desgracia, ¿cuándo buscar deja de ser lo importante? Definitivamente ha sucedido algo horrible; el hombre está amarillo y calvo debido al cáncer pero esto no le impedirá estrechar planes ni fumar; él vigila el garaje y alguien nos vigila a nosotros; alguien se come lo que imaginamos y nos recuerda lo que por desgracia hacemos. Soñar está lleno de pulpos y de gente que preguntará cómo va eso, no por conocerte sino por medir el alcance de lo que no han conocido. Ten cuidado, pon un vagabundo en la granja de alguien y verás que la gente desea el bien de una manera muy general.
lunes 14 de febrero de 2011
Tres.
No importa que ellos acaben de llegar o que tú nunca estuvieses sola, se trata de estar sola es así de sencillo; sin embargo bajabas las escaleras como queriendo que alguien viese tu soledad, sabes a que me refiero, destrozar cosas bonitas con un palo de golf porque la violencia está contemplada en el amor, o lo que es lo mismo una buena profesora con grandes tetas pero la profesora anterior era mejor y tenía las tetas más grandes; habrías destacado tantas veces en otros sitios quiero decir; en realidad debe ser agotador; tanta presión y las dudas de los estudiantes, tan irresolubles tan difusas porque tú te has especializado y eso ellos no lo entienden, ¿acaso ellos no entienden lo que significa ser un profesional hoy en día? Pero nadie sabe nada de los camiones, como mucho te los cruzas alguna vez en la autopista a no ser claro que seas un conductor de camiones, pero la gente que sabe cosas no tiene cabida en los relatos eso todo el mundo lo entiende; puedes ir a un país soleado y creer que hace sol en un día terrible, y aferrarte a objetos helados con tus manos creyendo que todas las películas siempre hablan de violencia, pero de cualquier forma tu comías patatas fritas en la escalera y actuabas como un turista por más que llevases mucho tiempo aquí y conocieses el frío de la enfermedad; y luego te cortaste el pelo y eliminaste de él todas las curvas, y sólo había ángulos rectos pero a mi eso me gustaba sólo había ángulos rectos; y un hombre hacía fotos y acudíamos al concierto, y tú siempre has sabido cuando insistir y eso te salvó de las miradas de los otros como antes te ha supuesto muchas otras cosas buenas; otros dirían que la vejez ya te había afectado y que tu desaparición se ajustaba a patrones, pero yo entonces sacaba una pistola y la gente malinterpretaba este único gesto. Fuese como fuese ella enseñaba las orejas, tenía el pelo recogido y miraba hacia todos los lados como esperando que pasase algo, por más que la deseperación porque pase algo sea tan bella como indicadora de una profunda enfermedad. Porque la biblioteca estará llena de cadáveres pero cuando salga el sol ella se atreverá a coger objetos helados con sus manos, y tendrá frío porque entonces el sol se irá, y ella permanecerá en la fiesta con la sensación de que todo ha durado mucho tiempo. Y terribles cosas sucederán esa noche porque los parques tienen consecuencias y ser jardinero debe ser algo horrible; toda esa pobredumbre y todas esas plantas que se pudren cerca; y esos jóvenes que desconocen las vainas y los bulbos y sentados en ropa blanca emiten sonrisas que juzgamos verdaderas.
lunes 17 de enero de 2011
Usura.
es por el hombre que sabe cosas y la niebla en el piano, la niebla en el piano y el silencio en la verbena; cuándo un hombre ha visto? cuándo un hombre sabe que la mujer está muerta? quiero decir y elefantes en los sueños, dientes que abren latas y comida y latas, quién sabe de todo esto.
--guaridas en los árboles y babosas en el espíritu. acaso otro sistema o realidad; la gente que no come porque no tiene hambre y la gente que no come porque no tiene boca.
--guaridas en los árboles y babosas en el espíritu. acaso otro sistema o realidad; la gente que no come porque no tiene hambre y la gente que no come porque no tiene boca.
martes 14 de diciembre de 2010
Sin título.
Y por cada sucia entrada abandonada a los insectos entrarán miles de insectos de la manera más sencilla
domingo 25 de julio de 2010
Estefanía/ Antonio.
Estefanía vigila, no apoyes los dientes contra el mármol.
Y Antonio. Antonio no tiene clase.
Son tres paredes, son siempre tres paredes.
Él ha amado a la gente y sus bolsos coloridos, recargados. Ha arrancado las patillas de hombres calvos y de hombres cuyo primer nombre nunca se pronuncia.
Pero hay caras que creer y caras que no, es así de sencillo. Hay pelo de gitanos atascando los desagües.
Hay botas imposibles de arrancar de las piernas cercenadas, y ojos llamativos como banderas en la verbena.
Hay un sólo culpable de todos los crimenes, un sólo hombre que se ha enamorado siempre.
La realidad se rompe en vídreos y se clava entre los muslos. Debería estar prohibido ojear libros si no hay tiempo.
Alguien debe estar llorando por sus muslos su mirada tibia. No queda más espacio en las pizarras de la guardería, hay una mancha de café en el ojo del que os vigila.
Del que se rie de vuestros métodos y no cree en vosotros.
Y ofende a vuestras madres, y destruye con sus manos la cosecha.
Pues dos personas se parecen pero sólo una es hermosa. La escalera abarrotada en su vestido color frío; siempre come poco a poco como quien ha sufrido hambre.
---No te mereces el color azul aunque estés inmersa en él como un viejo en las herramientas.--
Hay una pistola dentro de la mujer y arneses para entrar en el amor; todo es diferente cuando se trata de los pulpos.
Son tres paredes, los insectos no se quedan quietos delante de la puerta.
Los jóvenes se acarician donde antes hubo mugre. --El vómito de los gatos cuando dobles las esquinas.
Y Antonio. Antonio no tiene clase.
Son tres paredes, son siempre tres paredes.
Él ha amado a la gente y sus bolsos coloridos, recargados. Ha arrancado las patillas de hombres calvos y de hombres cuyo primer nombre nunca se pronuncia.
Pero hay caras que creer y caras que no, es así de sencillo. Hay pelo de gitanos atascando los desagües.
Hay botas imposibles de arrancar de las piernas cercenadas, y ojos llamativos como banderas en la verbena.
Hay un sólo culpable de todos los crimenes, un sólo hombre que se ha enamorado siempre.
La realidad se rompe en vídreos y se clava entre los muslos. Debería estar prohibido ojear libros si no hay tiempo.
Alguien debe estar llorando por sus muslos su mirada tibia. No queda más espacio en las pizarras de la guardería, hay una mancha de café en el ojo del que os vigila.
Del que se rie de vuestros métodos y no cree en vosotros.
Y ofende a vuestras madres, y destruye con sus manos la cosecha.
Pues dos personas se parecen pero sólo una es hermosa. La escalera abarrotada en su vestido color frío; siempre come poco a poco como quien ha sufrido hambre.
---No te mereces el color azul aunque estés inmersa en él como un viejo en las herramientas.--
Hay una pistola dentro de la mujer y arneses para entrar en el amor; todo es diferente cuando se trata de los pulpos.
Son tres paredes, los insectos no se quedan quietos delante de la puerta.
Los jóvenes se acarician donde antes hubo mugre. --El vómito de los gatos cuando dobles las esquinas.
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